EL ALMA DE MACONDO
En esta serie fotográfica, no se retratan cosas: se escucha el eco. Los objetos rurales que pueblan estas imágenes no son simples restos ni documentos: son umbrales. Umbrales hacia una memoria que no busca ser historia, sino alma suspendida en el tiempo, vibración detenida, como si la imagen habitara un punto intermedio entre el ser y la desaparición.
La referencia a Macondo no es decorativa ni literaria: es un anclaje simbólico, un gesto de reconocimiento hacia ese territorio mítico, emocional y colectivo que, como señala Homi Bhabha, se construye en el entre-lugar, en la frontera movediza entre la realidad vivida y la ficción compartida.
Estas imágenes están hechas de materia emocional: óxido, cuerda, madera, piedra. No son capturas, sino detenciones del tiempo, a la manera benjaminiana, donde la historia se revela en fragmentos rotos, cargados de aura. Lo que se olvida, aquí no desaparece: muta en presencia quieta, se transforma en evidencia poética, en revelación de lo esencial.


















